Cuando el invierno – a veces bipolar – amenaza con complicarnos la existencia, contemos hasta 10 y recordemos: el estilo no se crea solo en base a tendencias.
Si no me creen, pregúntenle a nuestro querido sweater turtleneck. Ese que nos abriga y que en su versión más ajustada estiliza nuestro cuello y nos hace ver como cisnes antes que como tortugas, hay que decirlo.
Un item que siempre está de moda, y en este caso, no incomoda. (Yesss!)
Les recomiendo invertir en nuevas versiones de los ya apelotonados sweaters a los que les sacamos el jugo por años. Siempre hay nuevas alternativas en el mercado.
Combina un turtleneck de lana gruesa con skinny jeans, o saca la Jackie Kennedy que llevas dentro y elige uno negro, delgado, con pantalones anchos o middy skirt.
Problema resuelto.









