A mis 33 años recién cumplidos, me siento victoriosa. Mi closet y yo logramos sobrevivir a los errores de los 80’s tardíos y a toda la dispersa década de eclecticismo noventero. Incluso a aquellas decisiones tomadas demasiado rápido durante los 2000, yo diría hasta el 2007… cuando empecé la vida laboral y en ese escenario la verdad es que uno la piensa un poquito más, no?
Pero así como sucumbimos ante los overalls fosforescentes – el mío era naranjo, y el de mi melliza amarillo, imagínense aquellas fotos, había que usar lentes de sol para mirarlas – también fuimos capaces de seguir adelante y optar por colores neutros.
Las hombreras desproporcionadas de aquel vestido rosado las cambié por la sencillez del little black dress y ahora entiendo que, en la mayoría de los casos, menos es más y que la moda no tiene que ser incómoda. Lo más importante es saber adaptarla a nuestro cuerpo. Y más clave aun, a nuestra personalidad.
Asi es que, para tenerla en consideración, les dejo mi lista de los 11 must have cuando se es treinteañera.
- Lo repito, un lindo vestido negro tiene que estar en la primera percha del closet, siempre a la vista.
- Blazer. Cualquier color neutro – gris, blanco, negro, camel, navy – y uno de color más llamativo. Un bonito rojo italiano o verde botella.
- Zapato negro de taco estilo reina. Un clásico infalible.
- Zapatillas. Un par de onda sport y otro casual/urbano. Las blancas siempre salvan y son para siempre.
- Rallas. Rallas. Rallas. Idealmente en diseño vertical si es en pantalones o faldas.
- Maxi coat. Comodidad y abrigo siempre bien tomados de la mano.
- Midi skirt. Nos da una linda silueta – a estas alturas del partido es tiempo de aceptarla, quererla y darnos cuenta que estamos en nuestro mejor momento – y además es fácil de combinar para usarla en distintos estilos y para diferentes ocasiones. Con taco aguja o zapatillas. Viva la multifuncionalidad.
- Blusas y camisas. Nada mas cómodo y chic. Combinadas con skinny jeans, mucho mejor.
- Impermeable: ese abrigo de material delgado, de buena caída, con una amarra en la cintura y waterproof. MUST!
- Ropa interior. Elegir el sostén correcto y entender que no a todas nos beneficia el colaless, puede ayudarnos mucho más de lo que creemos a lucir la ropa y nuestra figura. Aquí hay que invertir.
- Factor sorpresa: es importante que dentro de la neutralidad y safety que a veces nos parezca necesario tener dentro del closet, haya un wow factor. Uno que otro accesorio que resalte o un estampado de colores vibrantes. Incluso alguna prenda que mezcle texturas y que sea totalmente distinto a todo lo demás. CHAN!


