Situación actual: Martes. 20:00 Pm. 7 Grados. Tengo que salir y verdaderamente me quiero poner esos zapatos de verano. Esos y nada más que ellos. El mundo comienza y termina en ellos. No hay otra posible alternativa. Así es la moda, o al menos así se vive en mi vida: por obsesiones.
Entonces, nada. Simple la solución. Le ponemos medias. Total, de golpe es cool usar zapatos con medias.
Ahora… la tan tan simple decisión de agregar medias/calcetines -cómo mejor les suene en este mundo pluricultural- ha transitado a ser cómo la decisión en si misma. Ya no se trata de los zapatos, hemos transitado a la nueva obsesión del look: Las medias. Pfffff.
Porque… diríamos una casi obviedad. Ya no podemos poner cualquier tipo de medias, hay todo un arte en este sumiso acto de seleccionar “las medias”; largas, cortas, con líneas, neutrales, onda deportivas, con vuelos, sin vuelos… y este es solo el principio de la enumeración.
Volví al plan A. Zapatos de invierno. La simplicidad esta subvalorada.
¡Salud!














