Kim Cattrall se casó por cuarta vez con Russell Thomas en una celebración privada realizada en Chelsea, Londres. La ceremonia fue íntima y reunió solo a 12 personas, en un ambiente reservado y alejado de grandes producciones.
Para la ocasión, la actriz eligió un conjunto firmado por Dior, compuesto por piezas de líneas limpias y elegantes, coherentes con su estilo clásico y sobrio. El look se completó con un tocado, un accesorio que se ha convertido en tendencia en matrimonios recientes, especialmente en celebraciones pequeñas y de carácter más personal.
La elección del vestuario reforzó el tono del evento: discreto, cuidado y sin excesos. Lejos del vestido tradicional, Cattrall optó por una propuesta actual que privilegia la forma, el detalle y la actitud.
Este matrimonio marca un nuevo capítulo en la vida de la actriz, quien ha mantenido su vida personal con bajo perfil en los últimos años. La ceremonia en Chelsea refleja esa misma línea: una celebración breve, cercana y pensada solo para su círculo más íntimo.









