
¿Reloj premium o todo terreno? Las nuevas tendencias indican que los consumidores están optando por funcionalidad y estilo, por sobre las interminables opciones para cada ocasión. Un reloj que te acompañe a la oficina, pero que sea un aliado a una tarde de entretenimiento hoy es posible.
Hubo un momento en el que el reloj tradicional parecía condenado a convertirse en un accesorio secundario frente al celular o los smartwatches, pero lo análogo ha vuelto a tomar terreno. Hoy, el reloj se está instalando -nuevamente- como una pieza cotidiana, transversal y mucho más ligada al estilo personal que a la formalidad. “Un buen reloj” ahora tiene nuevas exigencias: que acompañe distintos ritmos de vida y destaque por su simplicidad y funcionalidad.
La tendencia también se aleja de los modelos excesivamente clásicos o de lujo aspiracional. En su lugar crece el interés por relojes versátiles, resistentes y fáciles de usar todos los días.
Parte de este nuevo interés tiene que ver con un cambio cultural. El reloj dejó de ser exclusivamente una señal de status y se reincorporó como un accesorio práctico y duradero. Las cajas más compactas, las esferas limpias, los brazaletes metálicos inspirados en los años 70 y 80 dominan gran parte de las colecciones actuales. El auge del “tool watch” -pensados para exploración, buceo y actividades outdoor- también se trasladó al uso urbano diario.
Al mismo tiempo, la innovación tecnológica ya no está concentrada únicamente en los relojes inteligentes. Las grandes marcas comenzaron a incorporar mejoras sutiles pero muy valoradas en la experiencia cotidiana. Una de las más relevantes es la carga solar, presente en modelos deportivos, urbanos y pensados en justamente ahorrar tiempo y responsabilidad de cambiar la pila periódicamente.
El diseño y la versatilidad no se quedan atrás. Actualmente también hay mayor flexibilidad en los colores, diseños y texturas. Por ejemplo, son cada vez más las marcas que han incorporado el cambio de correa sin necesidad de herramientas, dando mayor facilidad de intercambiar diferentes looks en un solo reloj.
Un solo reloj que cubre todo
Otro cambio importante está en cómo se usan. Antes existía un reloj “formal” y otro deportivo. Hoy, con la tesis de ser práctico, hay un interés de piezas híbridas que funcionen en distintos escenarios sin necesidad de estar cambiando el reloj durante el día. Por eso ganan terreno los modelos resistentes al agua, con materiales más livianos, estética limpia y detalles funcionales discretos. El reloj diario ideal ya no es el más ostentoso: es el que logra adaptarse a la rutina sin esfuerzo.
En ese escenario, varias marcas históricas volvieron a encontrar relevancia gracias a diseños atemporales y foco en la durabilidad, sin dejar de lado el diseño. Entre ellas aparece Victorinox, que ha mantenido una propuesta ligada a la precisión suiza, la resistencia y la versatilidad cotidiana. Sus relojes -especialmente líneas como I.N.O.X- se han posicionado como alternativas pensadas para acompañar desde contextos urbanos hasta actividades outdoor, sin perder una estética sobria y funcional.