Todos queremos vernos bien este verano, por ello es normal ver cada día más gente haciendo deporte. Los gimnasios están repletos, las calles se llenan de gente trotando, las plazas con team deportivos… Todos quieren estar en su 100% para el verano.
Es por esto, que ésta también es época de esguinces, luxaciones y todo tipo de dolores e inflamaciones producidas por la gimnasia, a lo que muchas veces le echamos la culpa por no hacer deporte regularmente, etc… Pero la verdad es que en un alto porcentaje las culpables son ¡¡¡nuestras zapatillas!!!
Las mujeres somos perfectas para escoger las zapatillas según la que nos parezca más linda o que nos combine con la ropa que tenemos, pero eso es ¡FATAL! Y puede traernos graves complicaciones, las cuáles, ¡créanme ya he vivido y no es nada simpático!
Hay 5 puntos que hay que tener en cuenta al momento de comprar nuestras zapatillas además de su estética.
El deporte que vamos a hacer, la superficie donde lo haremos, LA FORMA DE NUESTRO PIE, el peso, musculatura y flexibilidad y por último escoger la talla.
Para elegir el calzado adecuado a la hora de correr y minimizar los riesgos, es recomendable que un especialista te evalúe y te diga el tipo de pie que tienes y cómo debiese ser la zapatilla más recomendable. Muchas marcas ofrecen zapatillas específicas para un deporte concreto y para una configuración de pie especifica: pie cavo, pie normal y pie plano.
Éstas son dependiendo del arco que dejas con la planta de tu pie cuando pisas descalzo el suelo. Por lo que otra manera de averiguar tu pisada, sólo si no tienes tiempo para ir al mall, es mojando la planta de tu pie y pisando sobre un papel de diario. Levántalo y observa la marca que has dejado.

A grandes rasgos la pronación se produce cuando el pie se “hunde” hacia dentro. La supinación es la reacción contraria, “hundimiento” hacia el exterior, y la pisada neutra es en la que no se produce ningún hundimiento del pie, siendo el eje del desplazamiento lineal.
El SUPINADOR (pie cavo) necesita zapatillas con amortiguación neutra, con una mediasuela blanda y sin mecanismos de estabilidad para poder favorecer la pronación.
El PRONADOR (pie plano) por su parte, tiene que usar zapatillas con refuerzo en la parte interna (zona que más desgastas), ya que te ofrecerán un apoyo más firme y necesitarás zapatillas con mayor estabilidad y control de movimiento con suelas de doble densidad.
El NEUTRO al ser un pie normal, puede utilizar casi cualquier zapatilla, pero probablemente, se adaptará mejor a unas zapatillas con amortiguación neutra que te ofrezcan estabilidad en el apoyo del pié.
Otro item esencial al minuto de comprar zapatilla es que debe quedar suficiente espacio entre la punta de la zapatilla y el dedo del pie más largo. Un secreto es llevar nuestro pie hasta que toque en la punta y luego nos fijamos que espacio queda atrás, tiene que ser más o menos del porte de nuestro pulgar.
Ahhhhhhh y tenemos que tener claro que las zapatillas son como la escobilla de dientes, es decir, ¡¡¡PERSONALES!!! Se van acostumbrando a nuestra forma del pie, a la manera en que cargamos el peso, que caminamos y corremos, por eso es mejor ¡NO prestarlas!
Ya lo saben, si quieren evitar lesiones y malos ratos sigan estos consejos y no sólo tendrán la zapatilla perfecta para ustedes, sino que también el deporte será más efectivo y tendrán mejores resultados!
Listo, estas más que alertadas.


