En los últimos años, la palabra estrés resuena en diversos ámbitos: estrés laboral, estrés emocional, cansancio, entre otros. Los malos hábitos alimentarios también pueden causar estrés. ¿El consejo? Revisar cuáles son los alimentos perjudiciales para el organismo, y reemplazarlos por todos los nutrientes que benefician nuestro cuerpo y en especial, nuestra mente.
La dieta debe ser balanceada, adecuada a gustos y preferencias, placentera. Siempre es mejor poco pero bueno.
¿Cuáles son los alimentos que hay que evitar?
Las personas más propensas a padecer stress son aquellas que en su alimentación incluyen principalmente alimentos que deberíamos consumir con moderación o desechar de nuestra dieta:
- Comidas rápidas, fritas, congeladas, enlatadas o procesadas.
- Alto contenido de sodio en sus preparaciones.
- Excesivo consumo de cafeína.
- Excesivo consumo de bebidas carbonatadas.
- Alto consumo de alcohol.
- Alto consumo de carnes rojas.
- Excesivo consumo de embutidos, chacinados, productos de copetín, productos de pastelería.
- Alto consumo de azucares refinados.
- Excesivo consumo de grasas saturadas.
- Alto consumo de edulcorantes artificiales, conservantes aditivos y colorantes artificiales.
Ahora, enunciados los NONO, ¿qué nos queda? ¿Cuáles son los nutrientes que no pueden faltar en un plan anti- stress? Veamos.
- Antioxidantes/ Betacarotenos: Ejercen acción antioxidante y estimulan el sistema inmunitario.
- Fuentes naturales: zanahorias, brócoli, repollitos de bruselas, espinacas, acelga, calabaza, tomate, zapallo, ají, lechuga, y en frutas como melón, mango, durazno, damasco).
- Vitamina C: Es la vitamina antiestrés, antienvejecimiento, gracias a su poderosa acción antioxidante.
- Fuentes naturales: naranja, pomelo, mandarina, limón, lima, melón, kiwi, frutillas brócoli, pimientos, tomate, espinaca.
- Vitamina E: Es un antioxidante natural.
- Fuentes naturales: aceites vegetales, frutos secos, semillas, yemas de huevo, germen de trigo, cereales y panes integrales.
- Selenio: Es un antioxidante que previene las reacciones excesivas de oxidación.
- Fuentes naturales: Germen de trigo, apio, algas, cereales integrales, pescados, mariscos, carnes, cebolla, ajo, levadura de cerveza.
- Magnesio: Es muy útil para combatir el estrés debido a su natural efecto tranquilizante, y relajante muscular.
- Fuentes naturales: Cereales integrales, legumbres, hortalizas de hojas verdes, frutos secos, algunas frutas como banana y kiwi, pescados y mariscos, germen de trigo y semillas.
- Potasio: Participa en la transmisión nerviosa y el trabajo muscular.
- Fuentes naturales: legumbres, especialmente la soja, en germen de trigo, nueces, banana, acelga, calabaza, berro, zanahoria, champiñones, melón, frutillas, tomate, naranja, uva, manzana, lácteo, y carnes.
- Vitaminas del complejo B: Se encuentran en alimentos de origen animal y vegetal.
- Fuentes naturales: cereales integrales, legumbres, carnes, lácteos, frutas secas, germen de trigo, yema de huevo, vegetales de hoja verde.
- Triptófano: Es un aminoácido esencial para que el cerebro segregue serotonina que es un neurotransmisor cerebral. Tiene efecto antidepresivo, tranquilizante y ansiolítico.
- Fuentes naturales: huevos, leche, cereales integrales, avena, dátiles, semillas de girasol, calabaza, y sésamo, pescados y carnes.
- Ácidos grasos omega 3: Combaten el insomnio, el estrés y la ansiedad.
- Fuentes naturales: pescados grasos, aceites de pescados, aceites vegetales, semillas de lino, chía y frutas secas.
Otra de las formas saludables para neutralizar el estrés, es acompañar una buena alimentación con un plan adecuado de actividad física, nunca viene de más. ¡Qué les sirva!


