Si Adam Levine me pregunta cantadito: “Suuugar?” Yo le respondo sin titubear: “Yesss please!”
No sé ustedes pero, en mi caso, cuando comienza el invierno, mi antojo por el azúcar pasa a quinta y entra en piloto automático. A eso de las 5pm, el llamado de un cafecito es acompañado siempre por la idea de un muffin tibio a su lado o algún chocolate en cualquiera de sus variedades. (No discrimino).
Pero para que la culpa no nos coma vivas en nuestro intento por saciar la gula invernal, les aconsejo integrar estos alimentos cuando la contienda parezca desigual y el postre sea la única solución a nuestros problemas. Así, lo pasamos bien diciéndole que sí a esa irresistible fórmula química, C12H22O11.
Berries: la alternativa por excelencia
Son las frutas con menor cantidad de carbohidratos y azúcar. Además, en el caso de la frutilla, encontramos una reserva extra de fierro que nos da el empujón final para lo que queda de la jornada.
Miel: We Have a Winner
A la número 1 dentro de la gama de endulzantes naturales, mézclala con tu yogurt natural para darle ese toque dulce que tanto le hace falta al pobrecito ese.
Pumpkin Pie: mmmmm!
la calabaza ayuda a regular los niveles de glucosa en la sangre, además de ser rica en fibra, antioxidantes y vitaminas.
Bonus Tip: Si no somos capaces de resistirnos a una azucarada tentación, aprovechemos el vuelo para usar nuestro maxi coat favorito, que siempre nos queda bien.
Incluso cuando después de ese muffin, sólo queden las migas.










